FUERA DE JUEGO
El día que voló por los aires el pasado
Nadie ha logrado fijar la fecha en la que abrió sus puertas el mítico Dolar ponferradino, el cabaret que simboliza todas las peripecias del último siglo. Fue una rápida historia de éxito, con fama que se extendía por toda la zona, al innovar lo que nadie pensaba, en una sociedad que se desperazaba para intentar avanzar por el siglo XX. Abrió con la rápida expansión del carbón, para combatir las carencias de la I Guerra Mundial, un vertiginoso crecimiento del Bierzo que siguió sumando episodios hasta la creación de la primitiva Compostilla I. Habían pasado tres décadas desde la creación de la MSP, pero las necesidades de energía impulsaban una región a nivel que nadie pensaba.
El Dolar conquistaba la sociedad, y ya daba nombre a una ciudad en la que el wolframio y el hierro apuntaban una comarca pujante, que recibía la llegada de emigrantes de otras zonas, como Galicia y Andalucía. Pero también se convertía en territorio amable para los piratas, que campaban a sus anchas amasando fortunas entre tanto río revuelto.
El ejemplo de aquel cabaret que fue a menos poco a poco sirve de ejemplo sobre lo ocurrido en Ponferrada, donde ese local fue degradándose hasta que cerró sus puertas para ser demolido y convertido en un lugar puramente residencial.
Hoy, a la una, volarán por los aires las dos grandes chimeneas de la otra Compostilla, la promovida en Cubillos en los años 60 para ampliar la quema de carbón. El acontecimiento tiene ese valor simbólico del final de ciclo, curiosamente coincidente en el tiempo con las jornadas en la que ‘ha volado por los aires’ la Ciuden, cuando se van desvelando los secretos a gritos que siempre encubren la trastienda de todo cabaret, donde se trapichea con silencios y favores. También llega el derribo de las torres en otra jornada con Rodríguez Zapatero aupado a los titulares de las portadas, con más apuntes de los chiringuitos que, probablemente, le privarán de un hueco en los mítines de la imninente campaña electoral de esta nuestra comunidad. Y con chamiceros del carbón imputados por esas muertes que creíamos acabadas.
Cae Compostilla y la duda es si habrá un mañana. Si alguien reescribirá la historia, como intentan con la mítica sala de fiestas que quieren transmutar, o algo así, como una oenegé en un ñoño puritanismo. Si entre tanto proyecto de nueva energía, de granjas de datos informáticos, de laboratorios... llegará al Bierzo algo que devuelva la alegría que generaba el Dolar.