Nuevas formas de violencia en la era digital
La violencia digital puede no entenderse como violencia física, pero «tiene tal capacidad de intensificar la ofensa» que exige una adaptación del derecho penal a las nuevas formas de ataques de género. Que van del acoso a la extorsión, amenazas o difusión de contenidos íntimos sin consentimiento. Delitos cada vez más frecuentes, y que a menudo se escabullen en el escurridizo mundo de la tecnología y las redes sociales. Ahora una corriente judicial aboga por acceder y dar a conocer los datos de quienes abusan y coaccionan a través de estas herramientas desde el anonimato, intentando protegerse de la responsabilidad del daño que causan a sus víctimas. Las herramientas para localizarles y ponerles a disposición de la justicia también avanzan. No deben tener escapatoria.