Diario de León

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Fue el primer amuleto que nos salpicó del franchute, tan dado a chapurrear mientras analizábamos la realidad en lengua extranjera, en vista de que la ruina de la UE era ya inevitable. Entonces, Von der Leyen podía estar soltera. Vous n'avez pas la priorité, fruto de aquel empeño en transmitir valores a la vez que conocimiento que ponía Manuel González de Andrés en casi todos los gestos de la docencia. Don Manuel nos acercó el costumbrismo que comprobamos intacto las primeras veces en Francia, con el Renault 5 Landas arriba, hasta los mosquitos de Poitiers, Loira mediante, para certificar que el mercado común eran los lineales del Aucham. Vous n´avez pas la priorité se dice poco, con lo anormales que nos han vuelto las asignaturas optativas de las universidades woke que entrenan a la masa para el apocalipsis que va a eclosionar cuando los que tomaron la primera comunión el Mundial 82 se enteren de que no cobrarán la pensión; ni ellos, ni los que se hicieron los orejas con la carta de ajuste de las cotizaciones que pone a las clases pasivas en línea con la hora de la senectud. Hasta la derechita cobarde hizo honor al frontispicio de su desgracia con esa encuesta entre los votantes, a ver cómo les iba a sentar que pusieran el triángulo en el acceso a la rotonda, aunque fuera invertido, como la pirámide poblacional del 78, de éxito, según la misma derechita cobarde, con el empujón de los funcionarios mercenarios a la resiliencia. Pero a quién no le va a gustar un baptisterio romano del siglo primero, que te permita que no te coman la vida en la cola de urgencias como te la triquiñaron el sitio, o a tu hija, que tiene que cambiar de acera igual que el voto de los laboristas que presumían de túnica progresista en Manchester. Cuánto os vais a acordar de Margaret Thatcher; cuánto vais a invocar a Oriana Falacci, que lo vio venir sin tener ni puta idea de estas cosas de la avenida de Quevedo, ni de las extorsiones a octogenarios y a su cartilla de ahorro cuando salen del supermercado de la Velasquita y otras esquinas banlieue. Ni rastro de la subdelegación del Gobierno. Ya venía en los libros de francés. Vous n´avez pas la priorité, tenedlo claro.

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