Vuelve a la carga el sector primario, llevando su indignación a las calles ante un escenario internacional que afecta directamente a lo que siembra —o no— el agricultor de cualquier comarca agraria de León. Los vientos de guerra que soplan desde Oriente Medio han arrasado las previsiones de costes de las pequeñas explotaciones, con subidas de un 40% en el gasóleo y con los fertilizantes disparados, cifras que hacen que el agricultor trabaje para arruinarse, como se ha denunciado este miércoles en una nueva movilización del sector en Valladolid. Lo crítico de la situación lo certifica el Observatorio Agrolimentario del Colegio de Economistas de Valladolid, una radiografía certera que explica que el campo afronta «su mayor desafío internacional de los últimos años».