Diario de León

Creado:

Actualizado:

El fútbol tiene ese efecto placebo de amansarlo todo. Es algo así como una pausa de hidratación para que la sociedad tome un poco de aire antes de sumirse de nuevo en las cloacas. Nunca mejor dicho.

Pero sigue ahí muy presente la tragedia de Almería y los constantes focos de fuego que surgen por todos los rincones de España, con esa cuota leonesa que en este asunto siempre tiene una ración bastante más espléndida que en otros planes mucho más lucrativos. Los que vimos a Miliki en la tele junto a sus hermanos diciendo aquello de la ‘barbaridad muy bárbara’ sobrepasamos el medio siglo de vida. Y éramos unos niños cuando se empezaron a engrosar las duras estadísticas de muertos en incendios, que han resurgido estos días tras las trece vidas perdidas en Los Gallardos.

En 1979 fueron 21 las víctimas (9 niños) en Lloret, en 1984 fueron 20 en La Gomera, en 1994 el balance anual se cerró con 30, en 2005 fueron 11 en Guadalajara... y así un largo etcétera al que León también ha aportado una cuota notable de lágrimas y sangre a lo largo de las últimas décadas.

El fútbol ha eclipsado, afortunadamente, estos días la fase de duelo en la que repensamos las cosas diciendo que fallaron los cauces para organizar la evacuación. El miedo es libre y también el afán por poner la vida en un lugar seguro. Cuando el olor a humo nos envuelve es imposible esperar que a cada uno nos vayan a explicar de forma detallada cómo escapar de cada paraje o casa, o si debemos quedarnos quietos. Ahí sí que lo importante es la prevención, reducir los fuegos a ese mínimo de los inevitables. Y después, no es malo escuchar a los que saben. Y colaborar. Ese afán por elevar al papel de héroes a los que van por el camino opuesto haciendo la guerra por su cuenta es una barbaridad de las de Miliki. El verano pasado se vivió aquí, incitando a la gente a asumir riesgos descabellados.

El fuego es un enemigo que requiere las mejores armas. Jugar en bloque, todos unidos, sin versos sueltos, sin egoísmos, siendo sinceros, valientes pero prudentes... algo así como el guion que se escribe desde un banquillo de fútbol cuando se quiere bordar una nueva estrella en la camiseta nacional.

tracking