Panorama
El otoño va a ser duro
El dato adelantado del IPC de agosto es una bofetada a quienes todavía hablan de una economía que marcha como un cohete: la inflación se ha disparado hasta el 4,3%, siete décimas más que en julio, el nivel más alto desde 2023, y una señal inequívoca de que la escalada de los precios no ha terminado.
Ahora ya tenemos la cuesta de septiembre. Libros, material escolar, vivienda y cesta de la compra no dan ningún respiro. Y habrá que empezar a pagar aquello que muchos hogares financiaron para poder disfrutar de unos días de descanso o simplemente para llegar a fin de mes. El crédito al consumo se convierte así en otra factura aplazada. En junio, alcanzó niveles récord al aumentar hasta los 2.300 millones, una señal de que muchas familias necesitan recurrir a la financiación para mantener un nivel de gasto que sus ingresos ya no permiten. Mientras tanto, hay un ganador que nunca pierde: Hacienda. Continúa recaudando como si no hubiera un mañana y se resiste a devolver a ciudadanos y empresas la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación. No actualizar los tramos fiscales significa que una subida salarial destinada a compensar los precios puede acabar generando una mayor factura tributaria.
Y mientras el Gobierno presume de crecimiento, el famoso cohete de Sánchez, el relato empieza a mostrar grietas. El PIB crece, sí, pero buena parte del avance se explica por el aumento de la población y por el extraordinario empuje del turismo. Crecer más porque somos más no significa necesariamente ser más prósperos. De hecho, el FMI acaba de sacar a España del grupo de las doce grandes economías del mundo quedando por detrás de México y Australia en PIB nominal. La economía puede crecer y, al mismo tiempo, empobrecer relativamente a sus ciudadanos si los precios avanzan más deprisa que sus ingresos. El otoño empieza con una inflación del 4,3%, con las familias endeudándose, con empresas soportando costes elevados y con una presión fiscal que no afloja.
La realidad es que desde hace ya demasiados años el cohete está de camino a la tierra.