Monica Robles González
EL CAOS DE LA NUEVA CALLE MURILLO Vivo en la calle Murillo desde hace 10 años. Era una calle normal en cuanto al tráfico se refiere. Pero desde el verano, y debido al corte de la Calle Fernandez Ladreda para vehículos en el tramo entre la glorieta y la calle Murillo en sentido Plaza de Toros, nuestra calle se ha convertido disimuladamente en una ronda interior. Además a los señores de la concejalía de tráfico del Ayuntamiento de León se les ocurre un nuevo diseño para las plazas de parking de la calle Murillo y las colocan en batería. Estos dos nuevos acontecimientos convierten a la calle, por un lado en peligrosa, y por otro lado en estéticamente ofensiva. Dense un paseo por ella y comprobarán como atravesar los pasos de peatones es una osadía. Y si van en coche, más de lo mismo, tendrán que ir haciendo eses y a la vez sorteando contenedores que han quedado colocados en medio de la calle. Ahora que se plantea invertir los fondos del plan E que no se pudieron emplear en el frustrado tranvía, pido a los responsables que hagan un esfuerzo en pensar en los ciudadanos, que por favor se replantee el aparcamiento en batería. Piensen que aquí también vive gente y que pasamos todos los días para ir a nuestras casas y que además tenemos un colegio, una guardería y un parque, lo que supone niños y ancianos, caminando por este peligroso circuito que es hoy la calle Murillo.