Ataque a la familia
El último recorte en la Ley de Dependencia supone que los cuidadores de personas dependientes cobren un 15% menos y además ya no se va a pagar la seguridad social de estas personas, por lo que no cotizarán y no tendrán pensiones. En concreto, se extingue la cotización de 145.000 cuidadores, que tendrán, por lo tanto, muchas dificultades para llegar a conseguir sus pensiones. Otras de las consecuencias, que contemplamos en el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, son, se amplía el plazo de atención de los clientes, de los seis niveles de dependencia que antes había, pasan a tres grados, y se quedan en los siguientes niveles, gran dependiente, dependiente severo y dependiente moderado, se pospone hasta 2015 la incorporación de nuevos usuarios de la dependencia de grado uno, es decir, de los dependientes moderados. No serán compatibles dos o más servicios utilizados por un mismo usuario, se efectuará un copago que podrá llegar a ser de un 90%, se tendrá en cuenta el patrimonio del dependiente a la hora de calcular la ayuda, y también se establece una hipoteca inversa, por ejemplo, si hay mayores ingresados en residencias, tendrán que avalar su casa y también el gobierno rebaja en un 13% el dinero que reciben las comunidades autónomas por cada dependiente, por lo que recibirán 200 millones de euros menos. Tras analizar el nuevo Real Decreto, podemos ver, que no todas las personas están en la misma situación, hay familias monoparentales con hijos discapacitados que no tienen otro recurso que ser ellos mismos los cuidadores y dedicarse sólo a sus hijos. No es justo, no es justo lo que este país “democrático” está haciendo con nosotros, no me afecta directamente esta medida, pero como persona comprometida con el desarrollo de los servicios sociales, lo reconozco como un retraso en derechos, en derechos humanos, ya que estas medidas implican la situación de riesgo de pobreza e incluso de exclusión social de muchas personas, o familias completas, y porque va en contra del derecho de igualdad, ya que el colectivo de cuidadores, es en un 92% mujeres, las cuales, tienen sólo esa manera de subsistir. Tenemos que movilizarnos ante estos ataques, si ellos ni se inmutan al hacer tales recortes, nosotros debemos hacer algo, están atacando a una de las instituciones más importantes y más enriquecedoras, la familia.