Menos dogma y más coherencia
En el tradicional discurso navideño de Rey de España lanza una cuidadosa y estudiada defensa de sus teorias unionistas, cargadas de lo que en teoria deberían hacer buena parte de los gestores de este pais. Entre sus alegatos menciona palabras como el deber de la "ejemplaridad" y la actualización de los acuerdos de convivencia. En la dirección en la que exhorta el Monarca quisiera que hicieramos un ejercicio de coherencia, ya que al fin y a cabo, la monarquia la sustenta el conjunto de la ciudadania indistintamente de su signo politico. Si echamos un vistazo a la prensa más reciente vamos a encontrar hechos de dudosa ejemplaridad de la familia real; es por ejemplo, el tema de la Infanta Cristina en el Caso Noos, las cacerias del Rey con dinero público así como el ocultado aborto de la Princesa Letizia que tanta frialdad haya podido causar en la intimidad palaciega. Estos hechos, que quiza para cualquiera que no tenga vida pública pudiera no tener trascendencia alguna sí podría verse en un buen aprieto, por ejemplo, si se ve una persona enredada en problemas judiciales por un descuido le podría costar la privación de libertad. O que una mujer desee abortar porque carezca de recursos económicos ahora debe plantearse en pleno siglo XXI que está cometiendo según nuestra legislación vigente "un asesinato a un ser inocente" además de tener que costeárselo para hacerlo en el extranjero. Podemos seguir comentando dato a dato, haciendo una comparativa entre derecho real de cualquier individuo y "derecho real" de la familia real. No quiero con este comentario lanzar un alegato antimonárquico ya que el mismo derecho que ejerzo para comentar lo que crea oportuno entiendo que habrá quienes digan lo contrario por lo que tendré que oir a quienes defienden la monarquia y el unionismo aunque sea contra natura. Ahi mismo, podemos hechar mano de la sabidura popular, aquella, que el Ministro Wert no considera porque temeroso del próximo informe PISA no consta en el catálogo de títulos oficiales ni de competencias que se aprueban desde el Gobierno Central. Supongo que se dará por sabido, que quien llega tan alto, a gestionar la vida de muchos ciudadanos sabrá que es ser coherente, justo, o sencillamente, tener sentido común. Jules d'Aurevilly dice que "poner el remiendo junto al agujero nunca es la mejor solución", esto mismo lo sabe cualquier peón de albañil que cuando tiene un muro rajado de punta a punta no vale sólo con tapar la raja, sino que hay que ir a más. Lo mismo no conoce o no dispone del mejor material, pero su conocimiento gracias al contacto con otros colegas que conocen más que él le dan a entender por dónde debe de dirigirse, o sencillamente, por pura lógica conoce que si sólo camufla, la raja volverá a aparecer. Emerson van más allá al decir "las coherencias tontas son la obsesión de las mentes ruines", y ahi podemos contemplar cuanto recorte hecho en unos pocos de años atrás en pro de una mejora económica mientras las cifras del desempleo apenas se mueven, la marca "España" pierde el 20% de su valor y cinco puestos en el índice de Brand Finance o el independentismo crece como la espuma. Aqui le vendría bien a no pocos gestores centrarse en el descontento emergente entre la ciudadania española cuando exponen necesidades y le dan recortes, cuando piden el rescate de viejas libertades logradas y son excluidas, como decia Confucio "no pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación" y es que, por mucho discurso o politica bien elaborada pero sin el consenso de la ciudadania es al final como el pez que se muerde la cola. La vida politica bien puede ser como el deporte donde gane el más limpio, con indiferencia de su procedencia o conciencia. Si desean más simpatizantes, ganarse adeptos, por favor, sean coherentes, eso bien puede hacer que quienes deseen elijan ir por libre o deseen romper recapaciten o al menos vean también las similitudes que se comparten antes de coger la puerta y marcharse porque se les trate como un cero a la izquierda. La ciudadania desea vivir en paz, con dignidad y sumar -no que se resten derechos- si desde lo alto hay coherencia, desde cualquier base tendrá mayor disponibilidad a confiar y aprender lo que se les da.