Un agua escasa requiere mucha mejor gestión
El gran conflicto del siglo XXI es el agua. En territorios privilegiados, como la provincia de León, quizá no es tan evidente. Su regulación con los métodos mejores disponibles en una prioridad, entre otras cosas para prevenir tragedias como la reciente de Levante. Pero existe un lamentable temor a las polémicas que lleva a las instituciones a aplazar las decisiones. Ayer mismo, en las Cortes de Castilla y León se aprobó una iniciativa, con los votos de PP y Vox, para reclamar a la Confederación Hidrográfica del Duero mejores asignaciones para los regantes. Fue la cara amable de una jornada en la que también se puso de manifiesto el conflicto que arrastran los agricultores de la Valduerna, a los que la Junta les deniega las ayudas por estar pendiente de trámites de legalización.