La urgencia de una solución para zanjar Pinos
La sociedad no encaja bien la sensación que transmiten las instituciones públicas y la Justicia de no aplicar la lógica para cerrar los asuntos en un plazo de tiempo razonable y asumible. Es cierto que el sistema debe ser garantista, como el ideado en la Democracia española, atendiendo todos los trámites, instancias y recursos imaginables. Pero se echa en falta, en ocasiones, como en el conflicto del Puerto de Pinos, una acción más decidida que consiga imponer lo que parece totalmente razonable. Las posturas tibias no son buenas frente a las situaciones injustas o faltas de lógica, y probablemente tienen razón los que culpan a instituciones como la Junta de no haber actuado con más contundencia. Lo cierto es que ahora ya se habla incluso de un posible delito de Mieres.