Defensa del cliente frente a la banca
España ha vivido en los últimos años un cambio fundamental en la relación de los clientes con las entidades bancarias. Se han sucedido las decisiones judiciales que han puesto en evidencia los excesos cometidos en materias como las hipotecas, las comisiones o las tarjetas de crédito y débito. Parece necesario que exista un nivel de exigencia severa desde las instituciones hacia unas entidades que tienen la sartén por el mango en forma de importantes despachos de abogados frente al cliente, que acude desvalido, por falta de formación en los productos bancarias, y también a la hora de conseguir una defensa legal de garantías. Parece razonable compartir un criterio generalizado sobre la tendencia que tienen a cometer excesos las grandes compañías —de todo tipo de sectores empezando por las de comunicaciones o energéticas—. En ocasiones, surge la tentación de aprovechar esa posición dominante para fijar condiciones con una legalidad cuestionable sabedores, de que podrán aplicarlas durante tiempo hasta que les lleguen las complicaciones. Por eso, la sociedad debe exigir a hacia las intituciones que las defiendan y también que la Justicia, pese a su carácter garantista que la hace avanza con cautelosa lentitud, debe perseguir de manera ejemplarizante los excesos.