El vacío interior de un Palacio fracasado
Las obras que han comenzado en el edificio de la vieja azucarera Santa Elvira suponen un gran fracaso para la ciudad de León. Es la renuncia a un proyecto que no se ha conseguido fraguar después de 15 años. La idea de un gran y emblemático Palacio de Congresos y Exposiciones generó mucha ilusión. Incluso se apostó por un arquitecto de renombre internacional para poner en marcha un inmueble que facilitaba unas posibilidades enormes en una ciudad que es, y quiere ser aún más, sede de actividades y eventos de todo tipo. Pero el paso del tiempo ha mantenido en pie un edificio, gracias a los sistemas arriostramiento, mientras la primera fase, la correspondiente al Palacio de Exposiciones exhibía reiteradamente que sí existe un calendario en León capaz de dar razón de ser a un lugar como el previsto. Sin la segunda fase del Hostal de San Marcos y con el Teatro Emperador durmiento el sueño de los justos, León sufre una carencia de espacios de gran tamaño y prestigio para atraer actividades. Ahora se habilitará una especie de ‘merendero’ donde tendría que construirse un gran auditorio de 1.200 plazas, un área para exposiciones, el sector para reuniones, un restaurante para eventos, oficinas y un amplio vestíbulo. Eran más de 12.600 metros cuadrados siguiendo el diseño de Perrault que León ha perdido.