Por una selectividad justa para todos
El sistema educativo arrastra en España un conflicto que genera víctimas directas por la estructura injusta de acceso a la Universidad sin la imprescindible igualdad. El problema es conocido, pero arrastra una falta de disposición política para solventarlo. De momento, se siguen acumulando las promociones de chavales que son víctimas de este proceso que les impide acceder a las titulaciones que desean, con unos baremos de notas claramente discriminatorios. El conflicto no es nuevo y fue puesto de relieve a través de una campaña liderada ya hace años por un grupo de alumnos de León que recopilaron información para probar las diferencias y defender la implantación de una prueba de selectividad única para todo el país. El primer escollo para lograr cambios es que a día de hoy casi todo lo relacionado con la Educación ha sido cedido a las autonomías, por lo que se requiere una coordinación que, en principio, parece imposible con un clima político de frentismo en todos los ámbitos. Pero también es cierto que los temarios son cada vez más divergentes, con unas programaciones más centradas en lo autonómico y menos en lo global. Las comunidades gobernadas por el PP intentan avanzar hacia una unificación. Pero hay demasiados intereses y prebendas. Lograr la igualdad está aún muy lejano.