Clamor para exigir una solución para el colapso de Ceuta
La movilización coincidió con el enésimo bochorno que acorrala al Ejecutivo de Sánchez
Nada hay más dañino que intentar encubrir la existencia de un problema con maniobras torticeras sin afrontarlo y buscarle una solución. Así sólo se cronifica y se extienden sus efectos gangrenando más frentes. Eso es lo que vive España desde hace más de un mes, con el grave conflicto generado en Ceuta, al que se apuesta por parte del Gobierno por darle la espalda, buscando achacar culpabilidades cada vez más increíbles y negando, con medias verdades —cuando no mentiras—, la cruda realidad que padecen los ceutíes. Con una ciudad colapsada, en la que es imposible retornar a la normalidad si no se busca una solución a la invasión masiva de migrantes que aún persiste en sus calles. Por eso, ayer fueron decenas de miles de españoles los que acudieron a las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) por todo el territorio nacional. Fue una muestra de solidaridad con los habitantes de Ceuta y de reivindicación, como no puede ser de otra manera, de una solución para que la normalidad retorne a la ciudad. En la provincia hubo movilizaciones ante los ayuntamientos de bastantes localidades, a pesar de los intentos, para conseguir que fracasen, por parte del PSOE y de sus socios de Gobierno de la ultraizquierda.
La movilización ciudadana coincidió con el enésimo bochorno que acorrala al Ejecutivo de Pedro Sánchez, que hoy comparecerá en el Congreso para hablar sobre Ceuta. Lo hará en un contexto que no puede ser más tóxico, al poner en evidencia la Policía —como ya lo hizo el CNI— que su Gobierno ha mentido sobre el desconocimiento de los preparativos de la avalancha y sobre la responsabilidad de Marruecos en su diseño y ejecución.
El clamor vivido ayer exige lo que seguramente no ocurrirá. Que Sánchez admita la gravedad de lo ocurrido, que asuma responsabilidades su Ejecutivo y que busque una solución urgente y eficaz.