miércoles 25/5/22

Atípica columna navideña

Hay columnas navideñas de muchas clases. Pueden salir niños o no, caer nieve o no, sonar Bing Crosby o no…. pero han de contener buenos sentimientos. Aquí va la mía, atípica pero ortodoxa en lo esencial. La catedrática Mercedes Blanco, de la Universidad de La Sorbonne, impartió en la Fundación Sierra Pambley, invitada por la Universidad de León, la conferencia Lacrimae rerum. La Araucana de Ercilla y la historia configurada como tragedia. No pude asistir, pero sé que dio las gracias a Gómez Canseco —cuyos abuelos partieron de nuestra Omaña— por permitirla citar cantos de la edición de La Araucana que este ha preparado para la Biblioteca Clásica de la Real Academia… y que aún se encuentra en imprenta. No puede haber verdadera docencia sin esplendidez. Dejar a una colega tu trabajo antes de que haya sido publicado no lo calificaré de milagroso, ni siquiera en columna navideña, pero sí de infrecuente y elogiable. Los estudiantes aprendieron acerca del poema épico, pero también sobre nobleza académica. Las universidades han de iluminar con ejemplaridad. Blanco es referencia internacional en Góngora. Hay presentada en León una propuesta para que una alumna de Vegazana —con la burocracia hemos dado— pase meses en ese prestigioso campus francés trabajando en una tesis doctoral sobre el poeta de Córdoba, cotutelada por ella y por Juan Matas, decano de nuestra Facultad de Letras. Ya he contado que la edición de este de los sonetos de Góngora mereció un taco muy elogioso de Gómez Canseco. Se lo escuché exclamar. En horario nocturno, claro.

No hay mayor alabanza que un taco, le argumentó otro escudero a Sancho. El vino manchego ‘Hideputa’, absurdamente censurado por irreverente, fue presentado ayer en el Congreso Internacional Cervantista, que organizan online Griso y Eclla. Lo degustaré en mi cena de Nochebuena. Hubo un sabotaje troll, pero la organización lo solucionó con flema. A mí me irrumpió un improperio, y no como elogio. Este Avellaneda nunca descansa.

Gómez Canseco cedió generosamente su trabajo, Blanco proclamó en público su agradecimiento por ello. Y a mí ambas bondades me inspiran esta columna navideña, aunque no salgan niños, nieve ni cante Crosby. En la del viernes, sí.

Atípica columna navideña
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