LETRA PEQUEÑA
Samuel Hadas
Las necrológicas de estos días reseñaban la desaparición física de dos personajes clave, aunque por muy distintos motivos, de la transición española, Antonio Fontán y Samuel Hadas. Éste fue un personaje tan sinuoso como brillante, que jugó a la perfección el papel de puente entre Israel y la joven democracia española. Quienes lo conocimos, nos embelesamos con la vasta cultura de aquel ser superior que gestionó con incomparable destreza aquella tarea de seducción y acercamiento que culminó cuando en 1986 logró ser el primer embajador de su país en España. Muchos políticos y periodistas de la época anclamos nuestro afecto hacia Israel en la bonhomía de aquel personaje, que enarboló como nadie la idea de que la paz en el Próximo Oriente requería más inteligencia que pasión.