LETRA PEQUEÑA
Díaz Ferrán
Obviamente, son los empresarios agrupados en la Ceoe los que tienen que decidir quiénes han de situarse al frente de su organización. Dicho esto, es claro que la solidez personal de los directivos beneficia a la organización empresarial, cuyos intereses padecen si sus representantes son débiles, están desacreditados o se encuentran a merced de la benevolencia ajena. Y el actual presidente, Díaz Ferrán, está tan sobrecargado de problemas que resulta dudoso que pueda cumplir los criterios de idoneidad que justifiquen su permanencia. Tanto los sindicatos como el Gobierno mantienen un escrupuloso silencio al respecto y reiteran que no piensan interferir en un asunto que sólo concierne a los propios empresarios. Pero no es difícil ver que esa discreción incluye el primoroso cuidado en no precipitar un relevo...