LETRA PEQUEÑA
Israel
No ha hecho mucho Israel en España por ganarse las simpatías de los españoles. En general, y salvando honrosísimas excepciones, sus diplomáticos han sido meras correas de transmisión de políticas adustas, siempre a la defensiva ante la evidencia de que aquí se siente verdadera angustia por la suerte de los palestinos. E incluso quienes, tras un arduo esfuerzo de razón y de voluntad, comprendemos la causa israelí y salimos en defensa de sus razones cuando las tiene, sentimos ahora la tentación de arrojar definitivamente la toalla al ver posiciones arrogantemente intolerantes como la del actual primer ministro, Netanyahu. Ya no sólo yerra Israel por esta vía en su estrategia de supervivencia: también se arriesga a adentrarse en parajes de profunda y ominosa soledad.