LETRA PEQUEÑA
Multas
El despliegue de 9.800 guardias civiles de Tráfico, anunciado por Pere Navarro para extremar la seguridad durante los días de la Semana Santa, supone una medida disuasoria para los automovilistas, cuyos desplazamientos se concentran en estas fechas sin demasiado margen para su escalonamiento. Pero, una vez que pasen los días festivos, sería interesante que la Dirección General de Tráfico informe sobre las infracciones cometidas y sobre el eventual aumento de la recaudación obtenida por multas. Es irrefutable que se ha mejorado notablemente en seguridad gracias, entre otras cosas, al poder de «persuasión» que tiene la espada de Damocles de las multas, pero los conductores, los contribuyentes, que andan muy justitos, necesitan garantías de que la racionalidad y no el abuso es la prioridad.