Hacia una Ley de Servicios Sociales de consenso
Tribuna | LUIS MAYORAl
Comité ejecutivo CERMI Castilla y León
Y es razón averiguada que aquello que más cuesta se estima y se debe estimar en más. (El Quijote). Así razonaba nuestro loco menos loco y más universal en su conocido discurso sobre las armas y las letras. Sentencia tan oportuna como necesaria en estos tiempos donde la valoración de la política y de los políticos no pasa por sus mejores momentos.
El anteproyecto de Ley de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, una vez aprobado en Consejo de Gobierno, está a punto de entrar en las cortes regionales. Es presumible y deseable una diligente tramitación de esta norma para no dilatar más el tiempo discurrido desde su inicio.
No es nuevo el interés de la comunidaes autónomas por la regulación de los servicios sociales. Ya en el año 1988 las Cortes de Castilla y León aprobaron la ley vigente, y lo hicieron por unanimidad, evidenciando una generosidad política y madurez democrática, encomiables El hecho de permanecer viva y eficaz aquella ley ha constituido su mejor credencial.
Por otra parte la Ley de Promoción de la Autonomía Personal, tristemente conocida como Ley de la Dependencia, ha generado un mini tsunami en la gestión administrativa autonómica y local que se ha cebado particularmente en la gestión de los servicios sociales.
La consideración de las prestaciones de la ley estatal como derechos subjetivos reclamables ante la jurisdicción ordinaria, la exigencia de calidad en la prestación de servicios, la obligatoriedad de la participación en los costes de las personas dependientes beneficiarias (copago), el ineludible cálculo de la capacidad económica pivotándola sobre su renta personal y la constitución de un nuevo modelo de relación entre las administraciones gestoras de los fondos del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia, llevan inexcusablemente a la reordenación de la política de gestión por un lado y por otro a una producción normativa de nuevo cuño culminada por ahora en esta nueva Ley de Servicios Sociales.
Son muchos los grupos de interés que se verán afectados por la nueva norma; Personas mayores, inmigrantes, desplazados, mujeres, personas sin techo, niños, personas sin recursos económicos y personas con discapacidad.
Sin orillar a ninguno, debo referirme al sector que represento, esto es, al citado en último lugar. En Castilla y León cerca de 250.000 ciudadanos, alrededor del 10 por ciento de la población de la región, presentan limitaciones derivadas de causas genéticas ,orgánicas o sobrevenidas que les convierten en sujetos susceptibles de protección administrativa o gubernamental. Así lo reconoce expresamente nuestro Estatuto de Autonomía, que en su art. 13-8.º obliga a los poderes públicos de Castilla y León a ayudar a las personas con alguna discapacidad.
Este considerable número de ciudadanos tiene en su seno una plataforma denominada CERMI CYL (Comité Español de Personas con Discapacidad de Castilla y León ) capaz de aglutinarlos y ejercer como loby ante los poderes públicos para influir legítimamente en la consecución de sus intereses.
Intereses que, para esta Ley, son entre otros: el reconocimiento de las prestaciones esenciales como derecho subjetivo exigible ante instancias administrativas y judiciales.
Adecuado y justo trato a las familias organizadas en un tejido asociativo con más de 40 años de recorrido y que ha colaborado responsablemente con la Junta de Castilla y León. Un reconocimiento claro, indubitado, del tercer sector de la discapacidad que le asegure y garantice su permanencia como operador cualificado en la gestión/concertación de plazas y servicios.
Una suficiente participación en todos y cada uno de los órganos previstos al efecto, una necesaria separación de los Servicios de Prevención y Promoción de la Autonomía Personal.
Sin olvidar la imprescindible calidad que debe recubrir todos y cada uno de los centros y servicios conformadores del sistema de servicios sociales de nuestra comunidad.
En fin, la pelota se encuentra en los grupos parlamentarios. PP, PSOE y Grupo Mixto asumen la responsabilidad de elaborar una buena ley. Estoy convencido de que harán cuanto esté en su mano para llevarla a buen puerto, les sobra conocimiento y profesionalidad.
Señorías, póngase a la faena y piensen que son muchas las expectativas creadas, y mayores si cabe las esperanzas de al menos la décima parte de las personas de nuestra tierra. Sean generosos y hagan de la necesidad virtud. Busquen el acuerdo, puede que parezca difícil pero al final como dice nuestro caballero de los leones lo que mas cuesta más se aprecia. La ciudadanía en general y el CERMI en particular, se lo agradecerán.