La traición de las eléctricas
O tienen una alarmante falta de reflejos, o nuestros responsables públicos no han sabido hacer, en tiempo y forma, sus deberes fundamentales que son velar por los intereses de los ciudadanos a los que dicen servir. La enérgica posición exhibida ayer por el presidente de la Junta, en defensa del carbón y contra las compañías eléctricas que han paralizado el decreto de ayudas al carbón, es plausible pero llega cuando el sector está noqueado por una batería de golpes judiciales propiciados a raíz de los recursos formulados por las eléctricas.
El penúltimo golpe al mentón llegó ayer desde la Audiencia Nacional que decidió mantener las medidas cautelares contra el decreto del carbón a la espera de que se pronuncie el Tribunal Supremo. La estrategia conjunta de Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa, al judicializar este conflicto en busca del bloqueo y estrangulamiento del sector, se ha demostrado altamente eficaz y contrasta con la pusilanimidad de nuestra clase política que sólo ahora pone en el punto de mira hacia el auténtico adversario con una energía y contundencia que se ha hecho esperar demasiado tiempo. Herrera denunció ayer la «hostilidad y enemistad» de las eléctricas y su falta de compromiso con unos territorios que les han proporcionado pingües beneficios durante décadas. Es ilustrativo, y lacerante, recordar que estas empresas reciben, sólo en energía eólica, veinte veces más en ayudas públicas que las previstas para el carbón. Pero son insaciables. Si algo ha quedado claro, por si no lo estaba, es hasta qué punto el poder político está atado de pies y manos por los intereses defendidos por el sector eléctrico.
El cónclave celebrado en Valladolid entre las comunidades más afectadas por la paralización de las ayudas está muy bien y ojalá dé frutos positivos pero también revela cómo las diferencias políticas y los ombliguismos territoriales obstaculizan o retrasan la toma de decisiones conjuntas en defensa de intereses comunes. ¿Se pondrán por fin las pilas? ¿O esperan que lleguen a sus puertas los 1.200 mineros afectados por el nuevo ERE planteado ayer por el Gru po Alonso?