EL RUBICÓN
Volando voy
L eón ya tiene un gran aeropuerto. De primera categoría. Una inversión de más de 70 millones de euros ha convertido al aeródromo leonés en el más importante de la Comunidad. Pero nada más lejos de la realidad. Villanubla, también conocido como Villaniebla, vence por goleada al de León en lo más importante: número de vuelos. Los tiene de todas las clases y de todos los colores: de bajo precio, de precio medio y de precio más alto. ¿Por qué? Porque nació antes y porque las compañías aéreas prefieren volar desde allí. Bueno, también porque la Junta lo potencia más que al resto.
Las administraciones andan preocupadas y se azoran por ver quién es la primera en traer nuevas rutas aéreas. La presidenta de la Diputación busca una compañía que al menos oferte chárter, y aquí aparece Vueling, a la que parece que no le salen las cuentas; el Ayuntamiento pide crear un gestor de vuelos para la Comunidad; y, a la vez, las Cortes votan a favor de instar a la Junta para que rastree nuevas rutas low cost desde los cuatro aeropuertos.
Qué bonito es todo. Pero, León sigue sin vuelos y la terminal vacía. Y llegados a este punto conviene hacer un poco de historia, para sonrojo de todos. Hubo un tiempo no hace tanto, apenas dos años, que León tenía una compañía aérea: Lagun Air, regentada por -˜ilustres-™ empresarios leoneses a los que los políticos de uno y otro color les daban parabienes. Esa compañía llegó a ofertar hasta seis rutas desde León: Valencia, Jerez, Madrid, Barcelona, Málaga y Palma. Todo era como vivir en el mundo de Alicia en el País de las Maravillas, sólo que aquí los conejos blancos se llamaban Tejera y Santos Llamas y a ellos, como al conejo de Alicia, los políticos los siguieron ciegamente hasta el precipicio de la quiebra. En el camino se quedaron más de 20 millones de euros en ayudas, a los que habría que sumar los 18 que, según el informe del administrador concursal, puso el único propietario, Agelco. ¿Por qué no hubo un mayor control por parte de las administraciones del dinero público que entregaban?
Por eso, señores políticos piensen bien lo que quieren hacer antes de entregar el dinero de los ciudadanos a cualquiera. Los leoneses quieren vuelos, pero no a cualquier precio y, desde luego, no quieren que otra vez el dinero de todos, el dinero de sus impuestos sirva sólo para lucrar a unos empresarios y que después se vayan cantando como Camarón: Volando voy...