La nueva, y necesaria, Ley del Bierzo
La nueva Ley de la Comarca del Bierzo, cuya reforma apr obaron ayer las Cortes de Castilla y León con los votos del PP y del Grupo Mixto, nace con un reto fundamental: convencer a los ciudadanos del Bierzo, con el rigor y la eficacia de la gestión, que esta institución sirve para algo más que para engordar artificialmente la Administración. Después de cerca de veinte años de andadura del Consejo Comarcal la expectación que se detectaba en El Bierzo era perfectamente descriptible lo que evidencia que queda un largo camino hasta conseguir esa proximidad y esa confianza ciudadana que serían deseables. Como también hubiera sido deseable un mayor consenso en una reforma de este calado que debe guiar el devenir del Consejo a lo largo de los próximos años; pero política manda y más cuando todo empieza teñirse de color electoral. El PSOE llevaba bien aprendida la lección y no se salió del guión previsto al subrayar que no iba a apoyar una normativa «hecha a medida por un partido que no cree en la comarca». Aunque habría que añadir que no ha tenido el PP muchas oportunidades para demostrar lo contrario porque, hasta la fecha, siempre han sido los socialistas los que han ll evado el timón de la institución.
En todo caso lo que no parece ofrecer dudas es que la reforma era necesaria e inaplazable pues el Consejo se había convertido en una Administración burocráticamente anquilosada e ineficaz. Especial trascendencia tiene la modificación del sistema electoral -contestada por el PSOE- que tendrá en cuenta seis zonas o circunscripciones, y la drástica reducción en el número de consejeros: de 50 a 27. Un número a priori suficiente para representar y defender los intereses de los municipios bercianos siempre que haya generosidad de miras y se aparquen los clientelismos políticos.
La ley incorpora una larga serie de nuevas competencias que asumirá el Consejo y que pondrán a prueba su capacidad de gestión y de negociación con el resto de las instituci ones. Credibilidad y gestión honesta y equilibrada son, en fin, los retos. Habrá que dar un voto de confianza.