LA VELETA
El tarifazo
Leo que la Policía Nacional y la Guardia civil han publicado en Tuenti una serie de consejos por el día de los inocentes para que los ciudadanos no sean pardillos y sean engañados con productos milagros o historietas raras. Al leer la noticia he pensado, por un momento, que el llamado «tarifazo» podría ser una inocentada. De entrada no hay ningún bien de primera necesidad en nuestro país que haya subido tanto como la tarifa de la luz y el hecho de que el recibo se incremente casi un diez por ciento para 15 millones de usuarios, que ya hemos soportado dos subidas mas este año, podría ser una broma pesada si no fuera cierto. Y lo cierto es que desde el 2007 las tarifas eléctricas han subido nada más y nada menos que un 43% mientras los sueldos siguen menguando con esto de la crisis.
Los argumentos del gobierno para tal sangría son para pardillos, si tenemos en cuenta que se han destinado 20.000 millones de euros en cuatro años a subvencionar la energía por paneles fotovoltaicos, que apenas cubren el 2,5 por ciento del total del consumo eléctrico. Además resulta que la apuesta de Zapatero por las energías alternativas no ha sido suficiente, ni mucho menos, para disminuir nuestra elevadísima dependencia de las importaciones de petróleo, gas y carbón con lo que también en este tema se puede hablar de un error de estrategia que pagamos todos con nuestro bolsillo.
Tal vez lo progre, lo moderno, lo políticamente correcto sea demonizar la energía nuclear, pero si se apuesta por ello lo que resulta demagógico es que estemos comprando energía procedente de centrales nucleares a espuertas de nuestros países vecinos. Al final en una delicadísima situación económica como la que atravesamos, que ha obligado al gobierno a tirar por la borda sus principios ideológicos y programáticos, no estaría demás que también dejara en la cuneta su apuesta por la renovables y optara por replantear la política energética acabando con la moratoria nuclear e iniciando la construcción de nuevas centrales que aseguren un suministro barato y eficiente a largo plazo. Aunque es cierto que lo que ocurre hoy es consecuencia de una mala estrategia que se ha seguido durante años , incluyendo los gobiernos de Aznar, la cosa pinta muy mal si tenemos en cuenta que en las próximas semanas se teme una subida de los combustibles derivados del petróleo con lo que no es descartable una nueva subida del recibo antes de mediados del año que viene. Si el consumo sigue estancado y la perdida de poder adquisitivo es un hecho cierto, no hay «productos milagrosos» que nos libren del atraco, salvo que el gobierno se deje de banderas ideológicas de las que ya se ha desprendido en otras muchas cuestiones. Y también... que para hacerlo cuente con la ayuda del PP, aunque a estas alturas de la película ya veamos imposible el deseado pacto de estado entre las dos formaciones. Ya se sabe, huele a elecciones y apesta el partidismo de ambos.