EL AULLIDO
Paso a nivel
S iempre he pensado que León es el santo Job; que somos la insoportable levedad del ser. Siempre he intuido que aquí hasta el tren de alta velocidad va más despacio... ¡Hace ya tantos años que en justicia deberían haber suprimido esas vías del tren que pasaban por el puto medio de la ciudad que ya ni protestábamos ni confiábamos en que fuera posible, pero ahora sí protestamos cuando por fin las quitan porque debieran haberlo hecho de otra forma! ¡Toma ya!
Supongo que criticar tal acción revolucionariamente transformadora del paisaje urbano de León -un paisaje urbano el nuestro en el que se diría que los rascacielos son de planta baja- sólo se justifica por esa sinrazón que domina las mentes cuando las elecciones están tan cerca que ya se huelen... Bien lo dicen las trotamundos de alterne en los burdeles con encanto de mi pueblo: «la política es hija de soletera».
Pero ha tenido que venir el Gobierno a hacer realidad lo que ya nos parecía sólo materia de ficción para que me de cuenta de que, hagan lo que hagan, el paso a nivel seguirá existiendo. Sí, el paso a nivel del Crucero aquí siempre será una metáfora: lo han quitado ya pero tenemos otro paso a nivel mental, y por eso en León pasamos no cuando queremos ni cuando nos dejan, sino cuando nos dejamos pasar unos a otros.... ¿Qué opinan? ¿Porque hay un paso a nivel metafórico somos en general tan desunidos y continuistas? ¿Porque hay un paso a nivel somos el santo Job?
Otro ejemplo del paso a nivel mental que nos caracteriza ha tenido lugar esta semana en ese lugar con luz interior de mercería que es el Ayuntamiento de León. Resulta que el equipo de gobierno se había propuesto hacer hijo adoptivo de la ciudad a uno de nuestros mejores: el catedrático de la Universidad de León Salvador Gutiérrez Ordóñez. Se trata de un lingüista de tal prestigio que ha sido elegido miembro de la Real Academia, y que, aunque nació en Asturias, ha desarrollado toda su labor aquí, habiendo aportado mucho a la formación en excelencia de varias generaciones.
Por si esto fuera poco además es un hombre que siempre ha formado parte activa de la vida cultural de la ciudad como miembro, por ejemplo, de la Fundación Sierra Pambley, una institución decisiva para León en el pasado y en el presente, y una piedra del monumental edificio pedagógico que fue la Institución Libre de Enseñanza, como es sabido.
Pero hete aquí que en votación de tal asunto presentado por el PSOE el PP se abstiene, y van los socios de gobierno de los socialistas, la UPL, y se oponen a tal acto de justicia cultural y humana alegando razones que, con perdón, parecen el producto de un lúbrico o etílico esguince de neuronas. ¿Estaba cerrado el paso a nivel mental durante esa votación?... Papá: que te quiero.