La opinión del lector
Renta Básica de Ciudadanía
Se ha aprobado la Renta Básica de Ciudadanía y, según lo que publican los medios de comunicación, oscila entre 460 y 685 euros. Nadie niega el carácter social de la medida pero ¿quién será el beneficiario? ¿Las clases trabajadoras que, excluidas del mercado, llevan una vida paupérrima o los elementos antisociales de nuestro pueblo que todos conocemos y detestamos? Todos los partidos políticos y las organizaciones sociales que la han apoyado tendrán que explicarle al pueblo si es populismo electoral o una medida social de verdad porque entonces tendrán que explicárselo con más sinceridad a los trabajadores que se levantan todos los días por un salario de apenas 843,10 euros en el caso del metal, ya que es lógico que alguno se piense el volver a trabajar.
Antonio Fuertes. LEÓN
En el nombre de mi madre
S eñor director: Mi madre ha muerto. Nuestro dolor, hoy, no tiene límites, pero todos hacemos ahora mismo un esfuerzo para quedarnos con algo más importante que el dolor: el ejemplo de fortaleza que nos dio, con su propio sufrir, mientras se iba. De todos se despidió, uno por uno, serena y sonriente como fue siempre. Pero hoy, cuando es tan difícil encontrar consuelo, a mí me ayuda a mantenerme en pie saber que, durante estos últimos cinco años, hubo muchas personas que la ayudaron a soportar tanto dolor y tanta angustia. No hay palabras para agradecer su esfuerzo, su profesionalidad, el cariño con que la trataron a ella y a todos nosotros los amigos, porque eso es lo que son, del Servicio de Oncología del Hospital de León, Radiología y Radioterapia, mis compañeros del Servicio de Hemodinámica, que hicieron todo lo posible para que yo estuviese con ella siempre que lo necesitaba. Muchos más. Pero jamás olvidaremos el trabajo del equipo de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Monte San Isidro: médicos, enfermeras, auxiliares, nuestra psicóloga Ana. Y así todos, hasta la señora de la limpieza. La sonrisa que mi madre mantuvo hasta que ya no pudo más fue, en gran medida, el reflejo de las sonrisas, del amor de quienes allí la cuidaron. No hay bastante agradecimiento en el mundo para eso. Es lo poco que hoy podemos hacer. Darles las gracias, como seguro que hace también ahora nuestra Lupe, allá donde esté. En su nombre escribo esto. Todas las gracias, y a todos, para siempre.
Mónica Álvarez García. NAVATEJERA
El español en Galicia
Se puede leer por Internet, que unos 4.500 maestros en Galicia, se niegan a dar clases en español. Los docentes están para enseñar, cuanto más, mejor. Incluso hay maestros, los buenos, que aconsejan a los padres a qué tipo de estudios se pueden dedicar, o a trabajar, los alumnos que han tenido. Hay cuatro carreras, o profesiones, cuya dedicación es a full time y la devoción es total: militar, educación, medicina y sacerdocio. In illo tempore, cuando una persona no cumplía con determinada profesión, se le denominaba apóstata, y al que apostataba se le llevaba a la hoguera, y al militar desertor, se le fusilaba. Así de sencillo. Si un médico se negara a asistir a un paciente, la gravedad, y su pena, son grandiosas.. Con la negación de estos maestros a impartir estas clases, se crean problemas. De todos es conocido que Galicia es tierra de emigrantes. Si se les niega, a los alumnos, el derecho a conocer la lengua española, se les niega el derecho a poder salir de la región gallega y trasladarse a otras provincias españolas y poder optar a un trabajo, puesto que ignorarán el idioma. El problema de adoptar esa postura, se terminaría trasladando al alumnado a otros centros, cerrar esos centros vacíos ya, y poner en el paro a esos docentes, y anularles la titulación.
J. Mª Babot. MADRID