LA SEMANA
Cataluña se aleja de España
Desaparecido Zapatero de las quinielas y pulverizada así una campaña global para el 22 de Mayo, España anda algo alterada, cada autonomía con su batalla particular. Los socialistas andaluces de disgusto en disgusto: no había bastante con el lío de los ERE's, cuando dimite el veteranísimo Luis Pizarro, el último bastión de Chaves, enfrentado a muerte con Griñán. «Qué tiempos aquellos en el que los andaluces eran los líderes en España y ahora van a la cola complicando la vida a los demás», destaca un miembro de la dirección socialista. Los populares valencianos desafían a Mariano Rajoy con once imputados o implicados en casos de corrupción impuestos por Camps en sus listas. A saber por qué el presidente del PP cede ante esos pulsos. Los nacionalistas catalanes, entretanto, escenifican unas consultas independentistas que, hasta ahora resultaban medio folclóricas, pero que cobran otra dimensión cuando votan Jordi Pujol y Artur Mas, salidos del armario secesionista.
En Cataluña suceden cosas muy importantes y en Madrid disimulan. «Se lo digo a mis compañeros de Génova pero no hacen caso: el principal problema institucional de España es Cataluña. Esto va a peor», señala Alberto Fernandez Díaz, candidato popular a la alcaldía de Barcelona quien aspira a recoger votos de la derecha catalana alarmada por la deriva soberanista. Es cierto que, en privado, importantes nombres del empresariado catalán temen que este escenario complique las cosas porque la deuda de la Generalitat es desmesurada y a ver quién presta en el extranjero a una administración que pone en cuestión el Estado, por no hablar del temor a perder España como mercado. «Sé que piensan eso porque me lo dicen a mí también pero a ver si lo proclaman en voz alta», se lamenta el ex ministro Josep Piqué, nuevo presidente del Círculo de Economía. Para uno de estos empresarios, «los independentistas prometen una Cataluña como Dinamarca, pero igual consiguen una Albania». José Montilla apunta en la misma conversación informal: «O como Kosovo».
La fuga adelante de Mas y la familia Pujol, ahora escenificada en esos referéndums, preocupa también a Durán Lleida quien cree que esas consultas son «generadoras de frustración» porque entiende que no son realistas. La consulta es irreal porque preguntar si se desea «una Cataluña independiente en el marco de la UE», tiene poco sentido. «El principal problema de Europa está en la digestión del rosario de países procedentes del Este, que se debían aceptar, sin duda, pero que han creado buena parte de los problemas actuales. Es inimaginable una segunda ronda de ampliación con Cataluña, País Vasco, la Padania italiana, una Bélgica flamenca y otra valona etc.», mantiene el exeurodiputado, exvicelendakari y hoy ministro Ramón Jáuregui. Mijail Gorbachov, como ya reseñamos en su día, comentó a propósito de esa posibilidad: «La independencia del País Vasco o de Cataluña dispararía los procesos secesionistas. Naciones Unidas pasaría de 200 países a 400 y sería ingobernable. Perderíamos todos empezando por los nuevos países independientes».
Pero la razón va por un lado y las emociones por otro. Con el apoyo entregado de TV-3 y la simpatía de otros medios, la eventualidad de una Cataluña independiente se va instalando en la sociedad. Impactan pronunciamientos como el del periodista Josep Ramoneda: «Votaré en ese referéndum del 10 de Abril y, si fuera de verdad, probablemente votaría afirmativamente». Hace solo un año ese escenario era impensable, como destaca el popular Fernandez Díaz. En el plano más inmediato, mientras Rajoy muestra simpatías crecientes hacia Mas, lo que le ha denunciado Rubalcaba como «transmutación con barretina», Durán Lleida se queja de que Mas recorte su autonomía en Madrid para pactar con el Gobierno. En su carta de esta semana a su militancia, Durán recuerda que «nadie podrá decir que no ayudé a Mas en la campaña y ahora a Xavier Trias para que logre la alcaldía de Barcelona.(...) Espero reciprocidad en las próximas legislativas». En Barcelona, en ámbitos de Convergencia se apuesta a que no. El problema crece.