Diario de León
Publicado por
manuel alcántara
León

Creado:

Actualizado:

De las pocas cosas que estaban claras es que España, que es un país de distancias íntimas, no admite tantos virreyes, cada uno con su corte, su palacio y sus imputados adictos de toda desconfianza. Las autonomías, cuya noble intención primera fue corregir el abuso del centralismo, lo han multiplicado.

Los que saben de aritmética dicen que por diecisiete y los que sólo sabemos que dos por dos tiene la obligación de ser cuatro comprobamos que las matemáticas pueden mentir, siempre que lleven las cuentas algunos bellacos. Exculpados los pepinos españoles de la calumnia alemana, nos siguen amargando otras cosas. La Fiscalía de Delitos Económicos de Andalucía tiene tarea para rato. Para que luego digan que en esta tierra no se da golpe. Los amantes del sol, los descendientes de aquellos hombres que aquí vinieron para trasplantar el «alma de nardo del árabe español» están muy preocupados por la investigación de un tercer fraude en ayudas de la Consejería de Empleo. El problema fundamental es que hay más candidatos a emplearse en lo que sea que puestos de empleo.

Pobre Andalucía pobre de pedir trabajo. Llueve sobre mojado y sobre la tierra seca, aliviada este año por chaparrones excesivos. Quienes creen que el gran Federico García Lorca fue sólo un cantor de alguno de sus pobladores con la epidermis entremezclada de aceituna y jazmín, no se han enterado de la misa a la media, quizá porque se hayan salido del santo oficio antes de que el oficiante terminara. Lorca habla «de la Andalucía del llanto». Y esas lágrimas interminables siguen cayendo mientras la buena gente del pueblo sigue oyendo promesas y más promesas, discursos y más discursos.

La oferta de austeridad no puede ser un proyecto sugestivo para los que llevan siendo austeros por obligación durante tantos años. Debieran ofrecer otro plan, a ver si le gustaba más a la gente que sigue acudiendo a los mítines políticos.

tracking