editorial
Más claridad en los proyectos para las cuencas
Tuvo oportunidad de hacerlo pero no aclaró el ministro Miguel Sebastián el estado en que se encuentran trece grandes proyectos de desarrollo para las cuencas mineras incluidos en el Plan del Carbón, por importe de 26 millones de pesetas. En la información que el propio Ministerio de Industria maneja y distribuye aparecen como «cancelados». Negó Sebastián que sea así y se limitó a devolver la pelota a los ayuntamientos y a culparlos de retraso en la tramitación, un proceso sumamente complejo que implica también a la Junta, que a su vez había echado balones fuera y acusado al ministerio asegurando que nadie la había comunicado que hubiese defectos de forma en la redacción de los convenios.
Es evidente que hay, en primer lugar, una necesidad imperiosa de clarificar la situación y, en segundo, la conveniencia de simplificar el proceso. No pueden ser las cuencas, con las que hay un compromiso formal —e incluso moral— para favorecer su desarrollo, las que en definitiva se vean perjudicadas por falta de diligencia de las administraciones, cualquiera de las tres que sea la responsable. Las zancadillas políticas y la opacidad no desatan más que temor y desconfianza en el ciudadano, sobre todo en momentos en los que el recorte en el gasto público es una amenaza para todos.