Un aval que garantiza el futuro de la Caja
La fusión entre Caja España-Duero y Unicaja es ya una realidad. Se consumó este lunes, cuando la asamblea de la entidad de Castilla y León dio su voto afirmativo a un proceso que se inició allá por el mes de febrero y al que aún le quedan los últimos flecos para ser una realidad. El Banco de España, como regulador del sistema financiero, también ayer dio su voto afirmativo a una fusión que da solvencia a la entidad castellana y leonesa. Un voto que, aunque pueda parecer un mero trámite, va mucho más allá porque viene a reconocer un trabajo bien hecho, que servirá para trazar el camino a seguir en un futuro.
Ahora es necesario llevar a buen puerto estos primeros pasos, para antes de final de año sellar la fusión de los dos bancos nacidos de Caja España-Duero y Unicaja y desde ahí seguir dando pasos para convertir a esa nueva entidad, la tercera del país surgida de las cajas, y una de las más solventes y potentes. Para eso, casi con toda seguridad, será necesario buscar nuevas alianzas, que bien podría ser con Liberbank, pero eso será otra tarea. El primer paso ya se ha dado y ha sido firme. Una firmeza en forma de aval, garantizado por el propio Banco de España, que es garantía de futuro y que hará que la nueva entidad afronte en posición de fuerza nuevas alianzas.