Diario de León
Eduardo Aguirre
León

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El actor Viggo Mortensen ama nuestra provincia y nosotros amamos su Tierra Media, definitivamente desaparecida para que los hombres pudiéramos levantar imperios de hojalata. He leído en las páginas de Cultura de este periódico unas declaraciones suyas sobre el perdón, al hilo del estreno de la obra teatral Purgatorio , en la que participa. El titular decía: «Se puede perdonar a Franco y a ETA». El actor que dotó al rey Aragorn de la melancolía sabia que el papel exigía, la del héroe que percibe el final de un tiempo, mantiene en las mismas que los terroristas pueden ser perdonados, pero que este perdón para ser tal ha de darse sin condiciones. Y han provocado polémica. Resulta obvio que sus palabras están dentro de una noble reflexión ajena a los simplismos de ciertos políticos separatistas. Dijo: «Hay quien sostiene que no todo se puede perdonar, y yo no lo sé, pero esta obra dice que todo se debe y se puede perdonar, si uno quiere estar bien». Añadió: «A ETA se le perdona o no, pero el perdón con condiciones no es perdón. Se puede perdonar absolutamente todo, a los nazis, a Videla, a Franco, a tus padres, a tu marido, a tu mujer, a ETA. Nunca será un error perdonar al mismo diablo». Pensamiento hermoso y profundo, del que se puede discrepar o pedirle más precisión, pero no calificarlo de torpe o de irrespetuoso con las víctimas.

En una reciente columna, quien esto escribe concluía sobre el reciente comunicado de los terroristas que, desde la óptica personal de cada uno, para perdonar ni siquiera es necesario que te pidan perdón, pues son fuerzas mucho más profundas las que lo posibilitan. Ahora bien, desde la responsabilidad que conlleva el poder, con el terrorista hay que ser muy cauto, pues si no es el diablo, trabaja a su cargo.

Este periódico informaba también de esos 24.000 represaliados leoneses de la guerra civil y del franquismo que el Ministerio de Cultura ha introducido en la Red, gracias al trabajo de Aerle. 24.000 tragedias. 24.000 almas. 24.000 biografías rotas. 24.000 posibilidades para perdonar. Mortensen es un actor extraordinario y una buena persona. Y si le faltó algún matiz a sus palabras, se lo perdonamos. ¿Qué será de este mundo en crisis sin el perdón?

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