Diario de León
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Sobre la medalla a Amparo Valcarce

Al ministro de Educación: Hay collares, cruces, galardones y medallas para todos los gustos. Los consejos de ministros se acaban y hay que aprovechar el tiempo que fluye rápido y los escasos recursos en tiempos de crisis. Es un deber de bien nacidos esta cualidad dadivosa, más aún a los allegados de partido. Reconozco mi escaso conocimiento meritorio para tan pronto e ilustre galardón de sus amigas, en los pocos años de su mandato. Ignoro las aportaciones relevantes de las dos beméritas señoras, en el campo de la educación, la docencia, la ciencia y la investigación. Más en particular aún en referencia a la homenajeada leonesa.

Muchas y grandes lagunas nos quedan de la trayectoria zapateril y su gobierno en los siete años que terminan, pero una de las más importantes y señaladas están quizá en el campo de la educación y en la cuestión social —Ley de Dependencia sí— pero muy remisos a la hora de ponerla en práctica. Sólo el esfuerzo de algunas autonomías del PP, y me estoy refiriendo a la de Castilla y León, podemos decir con claridad que la van llevando adelante por más que recordemos lo mucho que queda por hacer. Es una vergüenza que la Ciudad del Mayor proyecto de la secretaria condecorada, señora Valcarce, lleve ocho años despilfarrando tiempo y euros con tres intentos de ejecución. Un solar jardín desaprovechado y al día de hoy no se sabe áun ni qué, ni para qué de tan famosa ciudad. Pensiones congeladas, cinco millones de parados. ¿Méritos sociales?

De las reformas de la educación en todos los niveles dejan sus señorías grandes huellas sobre todo en la educación de los valores. Las leyes de Zapatero han servido poco para la ayuda a los ciudadanos, que es lo que interesa más que los galardones que se están repartiendo a siniestro en los minutos de la basura, usando la jerga futbolística, aunque su señoría renunciara a tal profesión.

Así que más pala y menos plata, señor ministro. Si algunas legislaturas desmerecen tales condecoraciones son éstas, las que están en vías de extinción, y que nos han metido en el pozo profundo, casi como el de 1996 ¿recuerda? Calles, plazas y avenidas, medallas y galardones inmerecidos tras un período sereno de reflexión por parte de otros que también los hay dadivosos a la antigua usanza, sin corrupción de ningún tipo. Bastante premio ha sido el haber disfrutado de grandes beneficios con poco oficio en estas legislaturas.

Si están abusando con colocaciones inoportunas blindadas, collares y medallas, con ofensa a otros más meritorios de la segunda línea, qué no harán, que están haciendo, con los de primera línea.

Ángel Carvajal Carrera. LEÓN

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