Diario de León
Publicado por
FELIPE RAMOS
León

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Cuando uno, en el ejercicio de la crítica, tira de palabras como «felpudo», «jumento» o se mofa de las orejas de otra persona, primero demuestra poca inteligencia, además de no mirarse al espejo cuando se levanta por la mañana, y segundo, y más importante, pierde toda la razón, aunque la tuviera.

Eso es lo que le ha sucedido al viceportavoz del PSOE en la Diputación, Matías Llorente. Salió para criticar el uso indebido de dinero público por parte del Grupo Popular en la Diputación y terminó de un modo desafortunado, inapropiado, soez, vulgar, tosco y burdo, impropio de un cargo público que lleva 25 años al servicio de los ciudadanos. Unos ciudadanos que no es eso lo que reclaman de sus representantes. Claro que después lo remató el desorganizador Ibán García del Blanco. Muy en su línea.

Y el caso es que las burdas descalificaciones de Llorente han venido a poner un manto sobre la realidad que se vive en las administraciones. Ahora que se habla de recortes es hora ya de que los grupos políticos, todos sin excepción, pongan luz y taquígrafos en qué se gastan las asignaciones que reciben de las diferentes administraciones, por el mero hecho de tener representación.

No puede ser que mientras los ciudadanos pagan más IRPF, más IVA, el céntimo sanitario, más impuestos, en definitiva, los políticos se sigan beneficiando de un dinero que, a la vista está, sólo controlan ellos y por el que no dan explicaciones a nadie. Y aquí no vale esconder la piedra y tirar la mano. PP, PSOE, UPL, Junta, Ayuntamiento, Diputación, todos sin excepción están obligados a dar a conocer a qué destinan un dinero que no es suyo, que es público y por el que deben rendir cuentas. Y sino lo hacen todos estarán bajo sospecha.

Aún hoy, por ejemplo, nadie sabe cuánto percibió Luis Herrero Rubinat como ‘asesor’ de Joaquín Otero y Héctor Castresana, de ese dinero público que los procuradores leonesistas recibían como Grupo Mixto. O cuánto se gastó, también de ese dinero, Otero en el alquiler de la oficina parlamentaria que montó para dar ruedas de prensa aquí en León, como sino hubiera suficientes despachos vacíos en ese mausoleo que son las Cortes de Valladolid.

Son sólo dos ejemplos, pero seguro que hay muchos más de los dos grandes partidos, eso sí escondidos. Ya no vale lavarse las manos. Además, para eso ya está la presidenta de la gestora del PSOE, Teresa Gutiérrez, esa que puso Óscar López después de hablar con no sé cuántas personas. Ella nunca es competente. Cómo será que ya le llaman ‘La Pilatas’.

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