FUERA DE JUEGO
A la calle
La propuesta para dedicar una calle en la ciudad de León a José Luis Rodríguez Zapatero hace bueno eso de «cuerpo a tierra que tiran los nuestros». En este país a los presidentes del Gobierno no se les despide, se les echa a gorrazos y buena prueba de ello es lo ocurrido —con la excepción de ese pequeño intermedio que protagonizó Calvo Sotelo— cuando dejaron La Moncloa Adolfo Suárez, Felipe González, José María Aznar o ahora Zapatero. Todos dejaron el poder en medio de duras campañas de acoso y derribo en las que incluso participaron los propios en mayor o menor medida.
A mí no me parece fuera de lugar que Zapatero tenga una calle en su ciudad casi natal. Creo que es lógico. Ha sido presidente del Gobierno de España y sólo con ese dato objetivo se merece un hueco en un callejero en el que como en casi todas las ciudades existe un variopinto catálogo de todo tipo de personajes, eventos, fechas o genéricos. Como en tantos otros temas es demasiado fácil acudir a la guerra partidista y tanto unos como otros encontrarán argumentos para limar de asperezas ese singular catálogo que supone cada callejero. Y en este debate sería especialmente fácil caer en la demagogia para buscar luces y sombras a los personajes que tienen placa en la ciudad porque incluso hay quienes en ocasiones se aventuran sin sonrojo a criticar denominaciones cuando en realidad no saben realmente quién es la persona aludida. Me produce singular inquietud que se critique las calles que tiene el comandante Zorita en León y Ponferrada cuando en realidad se alude a que este berciano fue el primer español en superar la barrera el sonido el 5 de marzo de 1954. Fue militar en el régimen de Franco, es verdad, pero hay que saber mirar con una mayor perspectiva los episodios.
Hay méritos y deméritos en cualquier persona y más en cualquier personaje público. Zapatero evidentemente no es una excepción y en este caso la broma ha sido fácil de crear y ya hay quien asegura que le piden la calle los suyos en este momento porque es ahora cuando ha hecho algo bueno por España: irse.
Me temo que este asunto de «Zapatero a la calle» aún dará tardes de gloria a la política leonesa en un momento en el que a la ciudadanía en general le preocupa más oír otro «a la calle» tras la reforma laboral aprobada el viernes por el Gobierno de Mariano Rajoy.