CRÓNICAS BERCIANAS
El «arrobo»
Le regalaré modestamente una idea a Arturo Pérez Reverte por todas las veces que nos inspira. Él, que puede, debería auspiciar un gran frente nacional no sexista por la equiparación de los atormentados por el sonido de la @ asexuada. El icono que hoy mueve el mundo desde las redes sociales que nos hikikomorizan en casa y en el trabajo desprecia alevosamente el eco masculino. Reverte podría llegar desde sus columnas, sus novelas o desde su sillón en la Academia a Rajoy, a Obama o acaso a Billy Gates para que se promueva una iniciativa planetaria que acabe con la tiranía de la @ en los teclados de los ordenadores y de todos los ileches comercializados y por comercializar.
Se podría convertir en el redivivo Bibiano nacional, abogando por la incorporación del «arrobo», cuyo signo gráfico resultaría más o menos lógico, salvo trascendente debate parlamentario. Por esa parida-d debería comenzar la candente controversia que acaba de suscitarse en todos los bares del país entre millones de parados a propósito de la inquietud de la Real Academia Española (RAE) sobre el rapto de la naturalidad del lenguaje por parte de las guías de lenguaje no sexista, que son como la bandera talibán de una época ominosa en la que este tipo de acciones fueron las únicas que se mimaron de cara a la galería —subvencionadas convenientemente— mientras se robaba a manos llenas o se dejaba de legislar en capítulos trascendentales para la vida cotidiana.
Pasada esa fiebre resulta un tanto anacrónico y acaso cobarde la irrupción ahora de la RAE como árbitro/a en una contienda que sonroja al sentido común con las grandes calamidades que acechan a este país y a la mujer trabajadora muy por encima de la media. En ese contexto cabrea tanta diligencia de la Junta de Castilla y León al valorar la inquietud de la Academia en plena campaña electoral en la Universidad de León cuando ha sido cómplice con su inacción del declive del Campus de Ponferrada. O sorprende que el Consejo Comarcal del Bierzo aparezca como ejemplo en el fomento del lenguaje no sexista por una guía que la institución comarcana editó en el 2005. Sobre todo porque en ese mismo periodo se encadenaron ahí contratos en fraude de ley, sin consignación presupuestaria y con informes jurídicos negativos que hoy están a punto de dejar en la calle a sus beneficiarios.
¡Ay, cuánto absurdo arrobamiento!