CRÓNICAS BERCIANAS
Pánico me da
Los políticos, como los estados, deberían llevar incorporado también un sistema de medición de la prima de riesgo. Tal vez fuera posible patentar un mecanismo en Bembibre o en el polígono industrial de Villarrubín que se asociara a sus manifestaciones o acciones públicas para ponderar en qué nivel cotizaría cada uno y de este modo jubilarlos en el momento que bordearan la bancarrota. Si existiera ese artilugio, las últimas declaraciones del consejero de Industria, Tomás Villanueva, durante la reunión con los empresarios mineros, lo habría disparado hasta acariciar la helenización financiera.
«Alguna solución habrá», comentó Villanueva a los patronos carboneros, acojonados por la pretensión del Gobierno de cortarles a lo bestia el grifo de las ayudas al funcionamiento. Sus interlocutores ya debieron intuir lo que les aguardaba un día después en Industria. A mi me dio miedo por los miles de familias de mineros y de sectores aledaños, que pueden ir agarrándose de los pelos del pecho cuando todo un titular de Industria se confía a la divinidad, a la providencia o a un buen sueño de Rajoy o del ministro Soria. Quiso sonarme incluso a ese «malo será» que entonan los gallegos cuando las circunstancias se concatenan para alcanzar, sin saber muy bien por qué, un final favorable. Pero el timbre semioptimista del «malo será» está lejos de la impotente e insolvente «alguna solución habrá» del consejero Villanueva, que lo más parecido a la antracita que ha visto en su vida es el salpicadero de un Twingo .
El «malo será» es el que los críticos bercianos del PSOE, que se ven perdedores en la contienda provincial, quieren escudriñar en los gestos y palabras del neófito Tino Rodríguez, que no ha dejado de sondear a los herederos de Canedo para obtener su vital respaldo ahora e incluso más allá en la composición de la dirección comarcal. Le han pedido que desaparezca de su hipotética ejecutiva todo lo que huela a las chamuscadas Belén Fernández, Nancy Prada y sobre todo a Manuel Ángel Rey. Incluso se han postulado del lado de una futura unión socialista comarcana bajo la batuta del también neófito Folgueral. Pero este podría estar llamado a mayores cuotas de poder orgánico en el PSOE leonés. En todo caso el colapso socialista es algo que a todos nos debiera importar mucho menos que el de Villanueva. «Alguna solución habrá»... Pánico me da.