EDITORIAL
La tragedia de La Bañeza urge un encuentro entre las instituciones: el fuego no sabe de competencias
Lo ocurrido en las últimas horas en La Bañeza no puede ni debe achacarse en ningún caso al conflicto existente sobre las competencias de bomberos pero sí debe servir de serio aviso para que de una vez por todas se trabaje en la búsqueda de una solución. El fuego no sabe de competencias ni tampoco en general las tragedias tienen cualquier tipo de relación directa con la situación en la que se encuentran las disputas entre administraciones.
El problema con el servicio antiincendios en la provincia no admite más dilaciones. Es urgente e imprescindible una reunión directa entre todas las administraciones implicadas para empezar a buscar soluciones. Y al máximo nivel. El tiempo de la polémica ha acabado y ya no son aceptables más reproches entre la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento de León sin que nadie siquiera se moleste en dar el paso de convocar al resto a una mesa de diálogo que ahora es totalmente imprescindible y urgente. Ya es una mera cuestión de responsabilidad, de respuesta a una demanda de la sociedad porque la ciudadanía no entendería ni un retraso más ni mucho menos una nueva batalla de intercambio de reproches por parte de nadie ya que lo único que espera y aceptará es una postura constructiva para buscar soluciones.
Ayer imperó la cordura y el propio alcalde de La Bañeza hizo gala de ella al dejar claro que la vida del fallecido no se habría salvado con la intervención de los bomberos de León. Fue la voz de la sensatez porque evitó la posibilidad de llevar el caso al debate partidista y optó por realizar un ejercicio de responsabilidad. Y ese tiene que ser el camino que marque el futuro en este problema, con la responsabilidad como premisa y las ganas reales de buscar soluciones como única fórmula aceptable a estas alturas.
Por solidaridad, por un mínimo de ética política no es aceptable que permanezca la actual situación de parálisis absoluta en la búsqueda de soluciones para el problema del servicio antiincendios en la provincia de León mientras cada nuevo episodio se intenta simplemente dejar pasar reabriendo el estéril debate entre las instituciones con mensajes de intercambio de responsabilidades.
Sobre los sucesos de la noche de ayer existe un punto en el que se precisan explicaciones. El alcalde de León ha anunciado una investigación sobre la no intervención de los bomberos de la capital. Y parece que será imprescindible que se aclare un aspecto muy concreto. Apenas un día antes se había anunciado desde el gabinete de la alcaldía que se empezaría a enviar a los bomberos a los incendios que afectasen a viviendas. Pero algo ha fallado porque evidemente los bomberos no actuaron y alguien deberá aclarar si se tramitó esa instrucción de la alcaldía porque está claro que los protocolos de actuación no se varían a través de anuncios políticos en los medios de comunicación. El gabinete de la alcaldía fue el que comunicó la rectificación de la actitud hacia los incendios de fuera del municipio y deberá aclarar si ese cambio se comunicó al Parque de Bomberos y si fue así porque no se siguieron las instrucciones que había dado el alcalde.