CUARTO CRECIENTE
Las dos Placas
La rotonda de Vilanova i la Geltrú es un conjunto de doce hangares en un edificio semicircular construido hace más de cien años en torno a una placa giratoria que distribuía las locomotoras de vapor. Hoy alberga el Museo del Ferrocarril de Cataluña.
El Museo del Ferrocarril en Vilanova, integrado en el Museo de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, cuenta con una de las colecciones de locomotoras más importantes de Europa, desde la más antigua de España hasta la última que funcionó, y así se promociona. También se puede ver allí la antigua tabla de enclaves y el puente de señales de la Estación de Francia de Barcelona, el primer Talgo que circuló por la península y algunos coches de viajeros.
El Museo tiene un área infantil, un teatro virtual, un Cinematrén, una sala de exposiciones temporales y una biblioteca monográfica. Y proyecta un audiovisual con 1.500 imágenes y numerosos efectos especiales que propone un viaje por la evolución del ferrocarril. Sube al tren de la historia , se titula.
Mucho me temo que de ese tren nos hemos bajado en Ponferrada.
La rotonda de La Placa es un conjunto de doce hangares en un edificio semicircular, construido hace casi cien años en torno a un puente giratorio que distribuía las locomotoras de vapor. Es un calco de la de Vilanova i la Geltrú. Pero no alberga ningún museo. Hoy es un cementerio de hierro y escombro y un basurero donde chatarreros furtivos deguazan las estructuras para revender todo lo que encuentran de valor.
Además de los ladrones de raíles, a la rotonda de La Placa ya sólo se acercan vagabundos y grafiteros, aunque en sus momentos de esplendor dio empleo, junto con los cargaderos de carbón, a más de seiscientas personas.
Pero eran otros tiempos. Como en el Bierzo no sabemos apreciar lo que tenemos y dejamos escapar oportunidades —la Ciudad de la Energía, que languidece, un Museo del Ferrocarril en vía muerta, y un proyecto de tren turístico encerrado en un cajón, que resucita cuando hay elecciones— de la rotonda de La Placa, esa que dio nombre a un barrio entero de Ponferrada, hoy sólo nos queda un vestigio de nuestra propia estupidez.