CORNADA DE LOBO
Tranvión
Tuvieron tres pelotas arguyendo y otras quince comprando un gran tranvía para esta ciudad que gustaba de jugar al diseño y la alegría, ¡arsapilili! ... jardinete, fuentecita, escultureta y mobiliario, ¡tracatrá! ... subvención y colocón, ¡porrompompón! ... todos en procesión tras un chollo o tras un cirio, comulgando en el delirio de creerse un gran león por llevar en el culo un lirio... y en sus aires, bofetón... y con cara de guardagujas anunciaron (en verso, que eran tíos muy rimados y arrimados):
Aquí no queremos tranvía,
que es muy corta pretensión,
aivá la órdiga, aivá León...
aquí merecéis tranvión,
tren de lujo, lío de vías
por donde va el peatón,
un tranvía bien grandón,
uno que os traiga aluvión
de inversión y algarabía,
montaremos su integración
con feves y con aerovías
al campus o al hospital
o a ese flamante aeropuerto
que, por moderno y molón,
ya nos nació gilituerto...
... y viva la integración...
... ¿abrimos ya esa sandía?...
... pues cagando melodías...
y uniremos en diez días
al papo con el doblón,
al obrón con el follón
y al cazurro con su don...
... y que viva mi tía,
la del tranvión ,
la tía María,
de trampa en trampón,
siempre montada en ajeno
sin augurar nada bueno.
También en Jaén montaron lío tranviario, quiyo , qué flamante tranvión articulao ... aceituneros sí, pero en tranvía... y del gustazo, al trancazo: ahora nadie quiere pagar la fiesta, mira qué risa, el tranvía está parado y, trirándose a la cara facturones de gran capitán, andan a la greña aquella junta untonómica y aquel untamiento con raíles.
Pregunta: de haberse montado aquí el tranvía de aquel empecinado alcaldete Paco Poco , ¿quien lo pagaría hoy?... y de tanto dinero que devoró para nada este negocio abortado, ¿quién responde?..