CORNADA DE LOBO
Morir matando
Tiempo de llorar, de enterrar a los muertos y clavar gritos en un cielo al que se clama y no oye.
La tragedia se consumó en ese pozo de Llomberas con seis muescas más en la culata del revólver que apunta a la sien de la minería leonesa.
Minería que muere.
Matando. Puta mina.
Lo de ese pozo de Hulleras confirma el morir canalla, morir minero y familiar en León desde hace veinte siglos... recuerda a miles de astures enterrados en las furaconas romanas, godos arañando cobres en montañas del Torío, bercianos buscando hierro para el Císter medieval, montañeses del XIX convertidos en mineros para calentarle los hornos y los huevos independientes al vizcaíno que tenía los hornos muy altos, labriegos de todos estos montes que, largándose a la mina, labraban allí un jornal que no ordeñarían a sus cuatro prados y a un ruin ganado ni en cinco años de vacas gordas.
No hay verbos para la muerte que baja al pozo de una mina. El lunes bajó estragando (muchos accidentes mineros caen en lunes, ¿por?). Y se cobró gente joven, sangre para prometerse la vida trabajando por la crianza.
Tranquilos, mañana olvidaremos sus nombres y serán eco, número, precio que exige el que dicen fue puntal de la economía leonesa en el último siglo, aunque fuera cien veces más puntal para el conde de los Gaitanes, el marqués de Villaverde o Victorino.
En fin, quizá retengamos un rato en la retina las caras quebrantadas de esas esposas de vientre abierto, madres de mirada muerta y compañeros mocetones llorando como críos la rabia incontenida... quizá. Pero la muerte de la mina acaba siendo anónima, es cuota.
Entre los muertos había hijos de mineros que seguramente se juraron un día que sus hijos jamás trabajarían en la mina, vida perra... ya, ¿y dónde trabajar en estos pueblos muertos?... Sócrates dijo: me cago en la puta mina... devasta y mata... sabe que ha de morir ¿y ha de hacerlo matando?... es precio insoportable... pues mátenla ya para que no siga por ahí... pero pagando antes todo lo que ella mató: gentes, montes, pueblos, futuro... y restáurense con ello los empleos que en breve también matará.