Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Tuvieron que estudiar con la vieja máxima del « intelectus apretatus, discurrit que rabia » en aquellos años cuarenta que aún escocían con heridas de la guerra, ausencias, racionamientos... pero llegando los cincuenta, los cinco «salieron» veterinarios y con la decisión de comerse el campo como quien dice comerse el mundo, que ya vendría luego.

Pero se ha muerto el último de los cinco, Manuel Díez Ordás, veterinario que fue, entre otras cosas, alcalde de León (1973-76, el último del franquismo) o presidente de Caja Rural.

Me duele este vacío porque ahora me es definitivo, pues de los cinco, tres eran tíos míos: Luis García, Vitalino Llamazares (mi padrino e instructor en tanto y tanto) y Manuel Morán. El cuarto de la piña era otro Luis García que, por no confundirlo con el otro, fue «Palabras» de sobrenombre (¡qué mudos dejó nuestros desayunos en El Molinillo cuando se fue!).

Y ahora, Díez Ordás.

Aunque sus carreras les dispersaron (Luis acabó en alturas ministeriales del Forppa y empresas nacionales, Vitalino con sus explotaciones en Segovia y Valladolid, Morán en industrias ganaderas y en el parlamento gallego y «Palabras» en su cátedra de la universidad de León), su actividad profesional les reunió en algunas ocasiones, especialmente en aquel Plan Coruña que, por estar tan nutrido de gentes leoneses, los coruñeses llamaron Plan Bernesga con más recelo que coña.

Fue la suya una generación excepcional y prestigiosa salida de aquella facultad de Veterinaria de León que tanto renombró a esta ciudad, siendo además el germen y argumento total de su futura universidad, vieja facultad en la que ya instruía Miguel Cordero del Campillo, sin duda su figura histórica más relevante y ejemplar.

Cargando contenidos...

Manuel Díez Ordás me ha cerrado, pues, un libro del que habrá que releer muchas páginas, aunque esta ciudad siga columpiándose en sus ejercicios de desmemoria y tacañería, porque en ese libro está escrita alguna prosperidad de estos campos gracias a veterinarios, fomentos, ganaderías, saneamientos, planes, banca rural... Tenemos ahí alguna deuda pendiente.