CORNADA DE LOBO
El trencadís
T rencadís era palabra desconocida aquí por ser catalana, significa quebradizo y también es ese mosaico de cerámica escachada que tanto le gustaba meter a Gaudí en sus casas y dragones; pero gracias a la erección (con interruptus) del fastuoso edificio público que hinchó el pavo a Valencia -el Palau de les Arts del agudo Calatrava-, sabemos ya que el trencadís de plaqueta cerámica que recubría el tejado curvo de ese Palau tan molón comenzó a desprenderse, hubo que desmontarlo -cuatro millones costó el lifting- y ahora no saben qué hacer con la cubierta desollada porque ya no hay millonada como antes para vestir momios ni mayor idea sobre el cómo. El arquitecto sugirió tres opciones: poner más plaqueta, cubrir de aluminio o pintarlo. Vaya. O eligen lo que menos cueste o los valencianos les emplaquetarán a ellos. Pongamos que será la brocha, confiemos... y a pintar.
Pero Calatrava no ha dicho de qué color... uy, como sobre colores no hay nada escrito ni mucho menos impuesto, hágase un referendum... y de paso, se entrena a la peña para otros próximos sobre independencias o tartas.
Es posible que salga el blanco, es muy mediterráneo, pero no se descarta el rojo-ferrari en honor a la millonada que ha costado hacer allí carreritas de Fórmula Mágica. Es también candidato el color azul-braguita para casar con aquel cielo o desnudarse. ¿Y el morado cárdeno de un hostión en el ojo?...
Por mí, que lo pinten de purpurina y paracerá un juguete caro repintado, un juguete roto... eso es lo que es.
¿Y por qué lo primero que me sugirió la palabra trencadís fue trincadís?
También en el Auditorio de aquí los arquitectos se colaron metiendo tan adentro ventanales, que el inclinado alféizar no ve la lluvia que lava la piedra, acumulando la fachada polvo, polución y giña hasta lograr un monumento a la cochambre y la indolencia (el turista ve en su guía un edificio blanco y pulcro y acierta al creernos unos guarros). Hace años que matraqueo a alcaldes y concejales con esta evidencia... ni caso... ¡y pensar que con sólo un manguerazo posiblemente se resolvería!... salvo que esperen que vuelva la pasta para encargárselo a una empresa.