PANORAMA
Pedir ayuda
El Ministerio del Interior, cuyo mayor problema viene de fuera, necesita el apoyo de la UE para mitigar, o al menos ordenar, la llegada de los inmigrantes. Debieran llegar por orden alfabético, pero eso sería mucho pedir a quienes lo único que piden es tener la posibilidad de comer un par de veces al día. La presión migratoria, según quienes no la sufren, debe ser una responsabilidad compartida. ¿A cuántos atletas capaces de saltarse la valla de Melilla cabemos? Los socorristas estamos pidiendo socorro por que ya no damos más de sí. Esta afluencia de viajeros es la mayor que se registra desde la tragedia de la playa de Tarajal.
Los gobiernos de Ceuta y Melilla preparan una cumbre excepcional, aunque la situación no lo sea. Lo único que ha variado es el número de turistas obligatorios, pero el sur caliente, que sigue perdiendo ‘camelias blancas’, no puede hacer nada por ellos. Bastante tiene con pedir por el 36% de parados nativos a los que le pilla más cerca la costa, pero no quieren emigrar. Como en casa de uno en ninguna parte, aunque esté llena de goteras y haya más políticos que tejas. Algunos, como la señora Cospedal, se queja de las intrigas cortesanas y autonómicas que existen dentro de su partido. ¿Cuando no han existido en el seno de cualquier otro? Por eso Miguel de Unamuno no quería que le adscribieran a ninguno: «Yo no soy hombre partido, yo soy entero», gritaba. Era un ingenuo el gran don Miguel. Se estará mejor mal acompañado que solo. Si alguien se dedica a la política debe contar con enemigos leales y no fiarse de los amigos, que son demasiados.