León no puede perder el tren de la integración
León mira a Murcia. La movilización social y la masiva presencia en la calle en cinco manifestaciones que hicieron reconsiderar su postura al Gobierno es tomada como ejemplo en León, que ahora sí se siente asfixiada por los severos recortes en las grandes infraestructuras ferroviarias. La llamada Cumbre Social, inicialmente constituida por sindicatos y movimientos vecinales, decide dar un paso al frente y reclama la participación en una reunión el próximo martes y una gran manifestación el 10 de abril de toda la sociedad leonesa.
Es previsible que a los sindicatos y representantes vecinales se sumen la federación de vecinos y todo tipo de colectivos sociales, además de los partidos políticos —parece claro que PSOE, UPL e IU ya lo harán, y además se invita el PP— y es de esperar que también lo hagan las patronales Fele y CEL e incluso la Cámara de Comercio.
La resistencia murciana a los recortes, en una situación con evidente paralelismo con León, sacó a la calle a más de veinte mil ciudadanos en la última manifestación y eso obligó a la ministra de Fomento a rectificar y asumir en el Congreso de los Diputados que al menos las obras de integración ferroviaria
se harán en sucesivas fases.
Los leoneses no pueden seguir quedándose cruzados de brazos después de que Fomento anunciase la paralización de los proyectos de integración de Renfe y Feve mientras el ministerio no sabe y no contesta. Eso sí, sin renunciar al suelo calificado. León no puede perder ese tren.