EDITORIAL
EDITORIAL: Más confusión sobre el futuro del Emperador
Si la decisión de poner a la venta el Teatro Emperador había llenado de interrogantes el futuro de este histórico edificio, los pronunciamientos que se pudieron escuchar ayer entre los políticos leoneses que representan al PP terminaron por generar una total confusión sobre los verdaderos planes.
La orden de puesta a la venta firmada en León el pasado día 7 en la Delegación de Economía y Hacienda no da lugar a equívocos. El edificio se intenta enajenar en pública subasta, con un precio de 3.743.385 euros, y todo el que esté interesado en adquirirlo podrá pujar por él hasta el día 30 de mayo.
Con esa premisa se entienden mal algunos pronunciamientos que se escucharon ayer como que se está realizando a la vez un estudio del Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (Inaem) para conocer su viabilidad y sus alternativas de futuro.
Entre toda esa confusión probablemente ha sido el alcalde Emilio Gutiérrez el que ha expresado con mayor claridad lo que esté en el pensamiento de la mayoría: «una cosa es que el Emperador esté en venta y otra cosa que alguien lo compre».
Y es que la protección y su catalogación para fines culturales limita de forma evidente sus posibles usos. Por ello parece que las instituciones deberían ponerse a trabajar en un plan B porque si finalmente la subasta queda desierta el edificio puede avanzar hacia una situación de abandono que pondría directamente en riesgo su viabilidad a medio plazo.