EL GALLO
Un rebaño a la hora taurina
En el enlace entre la plaza de Toros y el cruce de Michaisa no es infrecuente en determinadas fechas del año encontrarse con algún rebaño de ovejas, de esos que practican la trasterminancia. Se desplazan en recorridos no tan extensos como en el caso de la trashumancia —reducida ya apenas a acciones simbólicas— aunque con el mismo fin, el acercarse a zonas que ofrezcan pastos adecuados.
Pero ayer por la tarde fueron numerosos los conductores que se vieron atrapados por la trasterminancia en este vial que da acceso hacia la circunvalación de la ciudad y que coincide con una antigua cañada. Y lo llamativo fue la hora. Los desplazamientos con ganado suelen realizarse «con la fresca» según dictan la sabiduría popular, algo que es muy de agradecer en las ciudades en las que siempre es complicado desplazarse por sus calles. Pero pasadas las cinco de la tarde —aprovechando que no fue un día tan caluroso— un rebaño de ovejas usó este importante vial de entrada y salida de la ciudad para realizar su recorrido dejando atrapados durante más de media hora a muchos conductores que, como mínimo, se preguntaron si no habrá otras horas del día en las que ese trasiego animal sea menos molesto.