Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

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Tranquilo el cielo, vacía la tarde de saetas negras y chirridos... los vencejos se fueron hace días, de golpe, todos a la vez... y las golondrinas, detrás... y entonces el verano calló... dicen que en realidad se acaba cuando estos pájaros piran... en italiano macarrónico podríanos decir rondoni migrati, verano finito , cuánta poesía.

O sea, no te percataste de que las tardes y madrugadas ya no suenan como hace una semana. En la plaza del Grano, por ejemplo, hay silencio a la hora del awhiskecer y sólo lo rompe el campanil de las carbajalas... ya no rasgan el aire en revoladas vertiginosas los vencejos lamiendo los aleros de las casas y zampando mosquitos con la avidez de una piraña loca... y desgañitada.

Se piraron.

Es una pena... pero es promesa.

Está claro que su reloj migratorio adelanta cada año una pizca la ronda africana por Senegal, Tanzania, Kenia... allí está su invierno hecho verano otra vez, aquí crían y allí engordan... y cuando vuelvan en abril lo harán a su mismo nido y con la misma pareja, como los albatros... su fidelidad conyugal no debe parecerles tediosa (también hay que decir que se aparean en pleno vuelo a 70 kms. por hora y eso debe darle a la cosa un plus de vértigo y diversión francamente interesante).

A las cigüeñas les queda algo aún, quince o veinte días... sigue creciendo su censo en estas tierras... en las riberas se ven rebaños de ellas pastando saltipajos y miasmas cuando riegan los prados a manta , o sea, inundándolos para que no haya grillo que no flote... hace tres días, en Ambasaguas de Curueño, vimos un centenar de ellas en un mismo prado y parecían hacendera apretujada... se ve que están cargando combustible para los miles de kilómetros que les esperan hasta llegar a Mali, Senegal, Nigeria... siempre y cuando no se queden en Marruecos... o aquí, en Toral o Benavente.

Curioso, las cigüeñas también son monógamas y muy tradicionales en el apareamiento, cosa que sucede siempre en la cama (nido), siempre en la postura de la misionera y siempre alardeando el macho de su mantecao con crocoteo, o sea, lo normal.

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Los vencejos al menos...