EN BLANCO
Alfonso el mago
La cosa no está para confetis, es cierto, por lo que aún tiene más mérito el que alguien se dedique profesionalmente a la industria del entretenimiento, más en concreto al apartado de la magia. Nuestra realidad es tan ceñuda y desagradable que necesitamos esos alardes de imaginación y técnica que pretenden, sobre todo, revertir la triste prosa de la vida. Alfonso “el Mago”, producto de la cantera leonesa, lleva desde los 13 años dedicado a fabricar ilusión entre un público de niños y grandes sumido en las más fuertes emociones. Quizá su vocación sea un designio del destino, pues ya su abuelo, farmacéutico por más señas, era un hombre aficionado al universo de la magia, ejercicio supremo de ilusión que es capaz de poner una sonrisa en los corazones. Titulado como animador socio-cultural, Alfonso se ha ganado un certificado de credibilidad que le permite colaborar en residencias de mayores y también trabajar con jóvenes de necesidades educativas especiales, ambos colectivos necesitados de un plus de atención.
El talento para quien lo trabaja, así que el próximo miércoles día 27 desplegará todo su oficio y buen hacer poniendo en escena el V Festival de Magia, incluido en el programa de fiestas de La Venatoria, sociedad de hábitos señoriales cuya trayectoria más que centenaria se basa en tres pilares: amistad, deporte y piscina. Se trata del único festival privado que se ha asentado en el imaginario leonés, sin recibir subvención pública de ningún tipo. Niños como Carlotina o Nacho Cantalapiedra ya tienen reservado un asiento de primera fila para asistir a una gala en la que intervendrán el propio Alfonso como maestro de ceremonias, Toño Magic y sus números cómicos, Jorge Prieto o la exótica Olga Maslovska, especialista en magia infantil. Un programa, en fin, pensado para el regocijo de los pasmados espectadores.