CORNADA DE LOBO
Por fascículos
Tiene razón Francisco, obispo de Roma: en realidad estamos ya en una Guerra Mundial (¿a la tercera va la vencida?), pero dice que ahora la hacen por partes, por entregas... ¿quizá como fascículos de la Enciclopedia de la Ira que comenzó a escribirse cuando el hombre descubrió que una quijada de burro podía convertirse en un arma letal si con ella se le atiza al bies en la crisma a un hermano?...
Siria, Irak, Afganistán, Sudán, Ukrania, Libia, Colombia o Gaza son algunos de los escenarios de esta globalización bélica... en Corea duermen sobre un misil que ríe el miedo, en Japón piden armar un nuevo y reforzado ejército sin tutela americana, un hongo atómico es el sueño de Irán... sin contar la reinvención perpetua de los nacionalismos, secesiones, chechenias durmientes o independencias que alambran las fronteras de la razón y dividen el corazón con tapia medianera... ¿para qué, si no, hemos hecho de la industria armamentista el tercer negocio del planeta?, ¿para qué se fabrican fusiles si no es para usarlos?... y no se hable del arma más devastadora y fulminante que existe, el hambre, arma eficacísima, barata, cuesta nada, ahorra gastos y sus disparos de aire llenan de ruido las tripas matando a 19.000 niños al día por desnutrición, dice Unicef... ¡19.000 diarios!... son treinta al minuto, caen como moscas atufadas con azufre y no hay en el mundo ningún otro armamento o guerra que asesine con tanta desmesura, sinrazón y limpieza.
Esa del hambre sí que es una Guerra Mundial... y muy mantenida en el tiempo, antiquísima, empezó pronto y no acabó nunca multiplicando hoy sus frentes y batallas perdidas... pero eso no importa tanto ni urge ni se reunen treinta mandatarios de países para resolverla, como acaban de hacerlo para darle leña al moro hasta que aprenda el catecismo en su Califato... en esa alianza internacional España va de pobre y ha empezado mandando sólo setenta mil fusiles a unos moros que ayer no eran amigos, pero al asomar enemigo nuevo, ahora son aliados... ¡¿?!... bueno, no es nuevo, aquí en la Reconquista hacíamos eso a menudo... resumido: esa es una guerra vieja aunque nos la editen en fascículo nuevo... el enésimo.